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El parate mundial por el Covid-19 limpió los cielos y redujo el calentamiento global.

Momento de reflexión para la humanidad.

El apagado de chimeneas fabriles empezó a cambiar los mapas satelitales de contaminación del medioambiente (REUTERS/Ognen Teofilovski)

El freno de la economía derivado de la pandemia se vio reflejado en una caída del 25% en las emisiones de dióxido de carbono en China.

La pandemia global que se desató en China y que está recorriendo todos los países está generando una paralización de la economía global. Fábricas inactivas, puertos clausurados, bancos cerrados, grandes concentraciones de personas postergadas, no solo lograron -en algunos casos- contener el crecimiento exponencial de la curva de contagio sino que también contribuyeron a “despejar” algunos cielos.

Desde que comenzó la propagación del coronavirus en China lo que las agencias internacionales comenzaron a observar cómo la dramática contaminación que se vivía en las grandes ciudades del gigante asiático empezaba a ceder. Los mapas satelitales que mostraban un color que iban del naranja a rojo en varias naciones empezaron a “apagarse” y darle lugar al verde.

Informes de la Agencia Espacial Europea (ESA por sus siglas en inglés) y de la NASA, revelan una fuerte caída en las emisiones de los contaminantes debido a la cuarentena extrema.

La pregunta a resolver es si esto se podrá mantener en el tiempo o, como si fuera una dieta, en el momento que los países salgan del estancamiento se observará un rebote tan fuerte que lo que se ganó se perderá rápidamente.

“Todo depende de los impactos económicos del virus a largo plazo, que aun son muy inciertos. En este contexto es que podemos identificar, como mínimo, tres tipos de escenarios:

1. Si la crisis no dura, la economía rebotará apenas y todo vuelva a lo normal: Es decir que cuando la actividad económica aumenta (o disminuye), las emisiones también crecen (o bajan) aunque no necesariamente en la misma proporción”.

2. Otra posibilidad sería el de una crisis de más largo plazo:  En este caso, la reducción de emisiones de CO2 sería también de más largo plazo y se debería principalmente a la baja de actividad económica (como ocurrió en 2008 en varios países afectados por la crisis financiera), con consecuencias socio económicas muy negativas”, agregó el especialista recibido en la Universidad Sciences Po, uno de los economistas del Banco Central de Francia y coautor de la teoría del “cisne verde”, una especia de catástrofe ecológica que destruiría a la economía global; y

La comunidad científica indica que diferentes riesgos sanitarios y ambientales están interconectados: por ejemplo, muchas epidemias tienen como raíz degradaciones ecológicas (Romain Svartzman)

3. El que parece viable a largo plazo, aunque el más improbable a corto plazo por las dinámicas actuales: “el de una toma de consciencia global de las interconexiones entre naciones, empresas e individuos, así como entre sistemas humanos y ecosistemas, la crisis del coronavirus podría interpretarse como un aviso de lo que se puede venir de forma más potente con otros problemas (como el cambio climático) si no se toman medidas fuertes y globales”.

 

Los científicos temen que se rompa el ciclo de carbono por el exceso de emisiones (iStock)

El problema que muchos observan es que frente a la recesión global que está provocando la pandemia y en donde se estiman que se perderán 25 millones de puestos de trabajo, las medidas que impulsarán los gobierno generarán un rebote tan fuerte que el “aire” limpio de hoy cambiará rápidamente.

Así lo entiende Soledad Aguilar, quien está a cargo de la maestría en derecho y economía del cambio climático de Flacso, quien señaló que en términos de emisiones “toda recesión ahorra emisiones de GEI así que para el cambio climático es algo bueno, pero generalmente se compensa al reactivar la economía donde las emisiones suben más de lo normal”.

La especialista no se mostró del todo optimista y dijo que a pesar de todo este parate de la economía global las emisiones del efecto invernadero “siguen bastante a la curva de crecimiento”.